Carta a mi Pequeña



 Hola, mi niña...

Te encontré.

Después de tanto tiempo, después de tanto olvido, te volví a ver.

Y no sabes cuánto me dolió no haberte abrazado antes, no haberte dicho que eras suficiente, que todo lo que sentías estaba bien.

Leías, amabas, te enamorabas en silencio... y te inventabas mundos porque el tuyo a veces dolía.

Escribías con el corazón en la mano y una mezcla de esperanza y miedo en la garganta.

Yo lo sé, porque esa niña eras tú. Y sigo siendo yo.


Perdóname si te apagué, si creí que para sobrevivir tenía que callarte.

Hoy sé que tu voz era la semilla.

Que todo lo que soy ahora, lo soñaste tú.

Sigo enamorada como tú.

Sigo escribiendo con los ojos cerrados, para ver más claro.

Pero ahora tengo algo que tú no tenías aún:

Fuerza, amor propio, experiencia...y estoy aquí para protegerte.


Gracias por resistir.

Gracias por soñar tanto.

Gracias por no dejar de escribir, ni siquiera cuando pensabas que nadie te leía.


Ya no estás sola.

Estoy contigo.

Y juntas...vamos a escribir lo que siempre quisimos leer.

Te amo con todo lo que soy.

- Yo, con 30 años...pero con tu alma aún latiendo fuerte.


-Yo, Elisa (la mujer que aún cuida a su niña) la que aprendió a escribirte...cuando ya no dolía tanto




Comentarios

Entradas populares